Monitoreo de Contexto: sábado 15 de Octubre 2022

Por Ruy Díaz

Sanciones imperiales y Conflicto Rusia-Ucrania

El Departamento de Tesoro de Estados Unidos ha advertido este viernes que castigará con sanciones a individuos, países y empresas que proporcionen municiones a Rusia o que apoyen su complejo militar-industrial, en momentos en los que Washington busca aumentar la presión sobre Moscú a lo largo del conflicto en Ucrania.

Estados Unidos  tiene previsto enviar a Ucrania un nuevo paquete de asistencia militar con equipos de defensa y municiones por 725 millones de dólares, que incluye munición adicional para el sistema HIMARS, un lanzacohete montado sobre vehículos ligeramente blindados, han afirmado este viernes dos funcionarios estadounidenses bajo condición de anonimato.

Tal como han asegurado las fuentes, el grueso equipo militar incluye, además 23 000 proyectiles de artillería, 5000 minas antivehículos blindados operadas a distancia, 5000 armas antitanques y 200 vehículos Humvee de transporte.

“Esto elevaría el total de la ayuda militar de Estados Unidos  a Ucrania a un nivel sin precedentes de más 18 300 millones de dólares desde que el presidente Joe Biden asumió el cargo”, ha confirmado en un comunicado el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken.

OPEP +

Por su parte, según EEUU, Arabia Saudita empujó a otras naciones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) a un recorte de producción de petróleo la semana pasada, en medio de una fuerte disputa verbal entre los dos antiguos aliados.

“Más de un” miembro de la OPEP no estuvo de acuerdo con el impulso de Arabia Saudita para reducir la producción y se sintió obligado a votar, dijo a periodistas el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby.

Protestas en Europa

Mientras tanto, en Viena, París, Roma, Londres, Berlín…: una ola masiva de demostraciones ha cimbrado en días pasados a las principales capitales de Europa. Un sujeto social, desaparecido desde hace tiempo, reapareció de manera inesperada y multitudinaria con una voz disonante: “¡No a la guerra!” Obreros, empleados, técnicos, el magisterio y las grandes centrales sindicales –en suma, el mundo del trabajo–, salieron a las calles para impugnar la política que, desde el inicio de la pandemia, convirtió a la Comisión Europea –algo así como el Poder Ejecutivo intelecto de la Unión Europea– en una estación de trámites y (muy) cuantiosos negocios delineados desde la Casa Blanca.

No faltó la manta punk: “¡El ciber proletariado, presente!” Las consignas en los muros hablan: “¡Reconectar el gas ruso, precios bajos de la electricidad!” En la octava remesa de sanciones a Rusia, está previsto cortar todo suministro energético que provee Moscú. Ergo: importar gas de Estados Unidos 40% más caro. La razón es sencilla: tan sólo el transporte, los contratos súbitos y la licuefacción disparan los costos. La escasez de energéticos vuelve la situación más dramática. En el invierno, se podrían perder 5 por ciento de las plazas de trabajo (por el aumento de los precios) y la inflación general está disolviendo los salarios.

Malos augurios desde el FMI

Por su parte, el FMI no fue indulgente en la actualización de sus Perspectivas de la Economía Mundial: además de reducir su estimación de crecimiento del producto interno bruto (PIB) global de 2.9% a 2.7%, entre sus predicciones se encuentran el estancamiento de EEUU, China y la zona euro (es decir, casi dos terceras partes de la economía mundial) para 2023.

Asimismo, una recesión para la primera y la tercera economías de la eurozona, la persistencia e incluso empeoramiento de la inflación en los meses venideros, riesgo de salidas de capital de las economías emergentes hacia inversiones en dólares, la amenaza de una ola de crisis de deuda soberana conforme países de bajos ingresos profundizan o se acercan al sobreendeudamiento, o la posibilidad de que los bancos se queden sin reservas suficientes e incumplan sus requisitos de capital.

En resumen, que lo peor está por venir.

Datos Económicos

Finalmente el Dow Jones perdió 403 puntos aterrizando en 30,038 puntos. En tanto, en el petróleo, el crudo Brent se cotizó a $ 91 el WTI a $ 85 el barril y la onza de oro a $ 1,650.

Ruy Díaz: docente hondureño

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.