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Quiebre bancario en Estados Unidos: se estremecen los cimientos del imperialismo

Por Yoselina Guevara López

Este viernes 10 de marzo el Silicon Valley Bank (SVB), se hundió tras 48 horas de una increíble estampida bancaria y una crisis de capital que provocó la segunda mayor quiebra de una institución financiera en la historia de Estados Unidos desde el año 2008. Aunque se trata de un banco regional, la repercusión no se hizo esperar y este domingo 12 de marzo el gobierno estadounidense cerró otro banco, Signature Bank. Se presume que la próxima institución financiera será el First Republic Bank que ya se encuentra al borde de la quiebra y el efecto dominó continúe con Pacific Western Bank, y Western Alliance Bancorporation. 

Repercusiones a nivel mundial

Si bien esto está sucediendo en los Estados Unidos las repercusiones a nivel mundial se están verificando con mucha fuerza, de hecho este lunes 13 de marzo todas las bolsas europeas y la Bolsa de Tokio sufrieron un descenso estrepitoso en espera de las declaraciones de los personeros del gobierno norteamericano. Por ejemplo los grandes bancos japoneses sufrieron de inmediato la incertidumbre: Mitsubishi UFJ Financial Group cayó un 2,63% a 908,1 yenes, al igual que Sumitomo Mitsui Financial Group (-3,3% a 5.718 yenes) y Mizuho (-4% a 2.030 yenes). También cayó el grupo tecnológico SoftBank, que ya había perdido cerca de un 6% el viernes. Incluso en el Reino Unido, el otro gran mercado del SVB, las repercusiones no han faltado lo que ha llevado a que el gobierno británico esté elaborando un plan de contingencia para las empresas tecnológicas afectadas por la quiebra del Silicon Valley Bank UK.

Aunque muchas instituciones financieras latinoamericanas no tienen relación directa con el Silicon Valley Bank y el Signature Bank, el riesgo a nivel del sistema financiero mundial las afecta ya que algunos inversionistas de gran calibre han empezado a vender sus posiciones e instrumentos en el mercado bancario global y local. 

Reunión Deer Valley, estampida y hundimiento

Al Silicon Valley Bank le ocurrió lo que a Lehman Brothers en septiembre de 2008. Una fuga de depósitos y tal hundimiento de la confianza que inmediatamente se enfrentó a una encrucijada: quiebra o rescate. La solución   de las autoridades estadounidenses fue declarar el banco en quiebra, congelando los depósitos.

El prestigioso diario Financial Times señaló que la estampida se produjo después que a inicios de marzo, 40 directores financieros de diversos grupos tecnológicos se reunieron en la estación de esquí de “Deer Valley”, en Utah, para celebrar una “Cumbre de la nieve” anual organizada por el Silicon Valley Bank (SVB). A una semana de la reunión y después de cientos de mensajes frenéticos entre los jefes financieros que habían asistido a la cumbre, decidieron no seguir manteniendo su efectivo ni instrumentos en el SVB. Por lo cual el banco procedió a realizar la venta de 20.000 millones de dólares en valores para mitigar una fuerte caída de los depósitos.

Esto hizo que el resto de los inversores centraran su atención en la vulnerabilidad del balance del SVB y procedieran a deshacerse de sus acciones, eliminando 10.000 millones de dólares y hundiendo el valor de mercado del banco, que apenas 18 meses antes valía 44.000 millones de dólares, por debajo de los actuales 7.000 millones. Pero esta es la crisis inmediata, hay que excavar para conocer las razones profundas.

Modelo Silicon Valley

El modelo de negocio del Silicon Valley Bank  tiene sus raíces en el ecosistema de start-ups tecnológicas y fondos de capital riesgo que apoyaron su crecimiento, un desarrollo que se ha disparado en los últimos años. Esta institución financiera, la SVB, significaba una oportunidad una crucial para las empresas de nueva creación. En los últimos cuatro años, el banco californiano había crecido exponencialmente, a la par que el sector tecnológico al que financiaba: los depósitos aumentaron un 200% hasta alcanzar un máximo de 220.000 millones de dólares. A modo de comparación, los de JP Morgan, uno de los Cuatro Grandes estadounidenses, tuvieron un incremento de alrededor un 50% en el mismo periodo. La particularidad del Silicon Valley Bank es que se concentraba en un único sector y en un única zona, incluso geográfica, el de las empresas innovadoras californianas. Con la quiebra de este banco aflora un dato importante, que geopolíticamente puede ser altamente interesante, y es la confirmación de la crisis a nivel de las empresas tecnológicas en Estados Unidos.

Evidentemente un desastre financiero dentro de una institución no se produce de la noche a la mañana, no obstante hayan sucedido eventos que lo hayan precipitado. En este sentido el mecanismo de negocio del Silicon Valley Bank (SVB) con el aumento del pasivo (como depósitos y financiamento) empujó a SVB a buscar mayores “rendimientos en años” en los que éstos eran muy bajos. Para ello invirtieron en valores con “vencimientos más largos”, por encima de los “cinco años”, como “bonos”. Es en este momento que influye el rápido cambio de rumbo de la política monetaria en Estados Unidos y la consiguiente subida de los tipos de interés lo cual creó un desajuste entre la duración de los depósitos a corto plazo y la cartera de valores con vencimientos largos y tipos de interés fijos, cuyo valor cayó como consecuencia de la subida de dichos tipos de interés. Si nadie hubiese retirado los depósitos, nos referimos a los grandes inversores, el desajuste habría continuado a ser manejable. La situación del SVB empeoró no solo por los retiros masivos sino también porque la entidad no disponía de un colchón de liquidez adecuado.

Crisis financiera mundial

Por ahora los Estados Unidos están estudiando acciones para proteger la economía norteamericana. Tal como lo han afirmado la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, el presidente de la Federal Reserv Board, Jerome Powell, y el presidente de la Federal Deposit Insurance Corporation, Martin Gruenberg, en un comunicado conjunto de este 12 de marzo:  “Hoy estamos tomando medidas decisivas para proteger la economía estadounidense reforzando la confianza del público en nuestro sistema bancario. Esta medida garantizará que el sistema bancario estadounidense siga desempeñando sus funciones vitales de proteger los depósitos y proporcionar acceso al crédito a los hogares y las empresas de forma que se promueva un crecimiento económico sólido y sostenible.”

Aunque se esperan declaraciones de Biden y otros miembros del gobierno norteamericano la realidad la retratan los cientos de ciudadanos y ciudadanas que desde el sábado 11 de marzo hacen filas interminables en las ventanillas de las instituciones bancarias colapsadas  para retirar su dinero. No es la caída del imperialismo norteamericano, pero sus cimientos se empiezan a estremecer; mientras el mundo multipolar se sigue consolidando.

Yoselina Guevara López: comunicadora social venezolana, analista política, articulista en diferentes medios internacionales, cuyo trabajo ha sido traducido al inglés, italiano, griego y sueco. Ganadora del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar 2022 (Venezuela), mención especial Opinión; Premio Nacional de Periodismo Aníbal Nazoa 2021 (Venezuela); I Concurso Memoria Histórica Comandante Feliciano 2022 (El Salvador) Tercer lugar.

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