Pesebre de madera de Sutrio en el Vaticano: la belleza de la austeridad

Por Yoselina Guevara L.

En medio de los conflictos bélicos y de toda índole que lamentablemente aquejan a nuestro ya convulsionado mundo por el cambio climático, no podía dejar de comentarles, como ya tradicionalmente lo hago cada año, el pesebre de la Plaza San Pedro en el Vaticano. Para este 2022 fue seleccionado un belén de madera del pueblo de Sutrio, en Carnia (Friuli), fabricado enteramente con cedros, incluidos los troncos que fueron arrasados durante la tormenta de la Vaia de 2018 que estaban inermes, y los cuales han tomado una nueva vida en las manos de los once artesanos que han participado en la elaboración de esta tradición natalicia altamente eco sostenible. 

La belleza de la austeridad

Si algo caracteriza esta natividad es la simplicidad y austeridad, los creadores que se concentraron en su realización por espacio de 2 años, la escena central con los principales  personajes, José, María, el niño Jesús, la mula y el buey  están bajo una cúpula de madera, cuyas formas son las propias de un establo que se ensancha hasta convertirse en una semi esfera que alcanza una altura de 7 metros y se encuentra coronada por el Ángel Gabriel. Los Reyes Magos, infaltables en la representación decembrina,  están colocados a lo largo de la rampa de acceso a la gruta.

Fuera de esta cúpula, están al aire libre las demás figuras con las cuales los artesanos han tratado de evocar un realismo, evocador y emotivo que más allá de la tradicional escena central, capta a los personajes en fragmentos de la vida cotidiana, donde cada uno tiene su propia alma y su propia manera de llegar al observador, destacan las representaciones del Carpintero, el Cramar y la Tejedora.

Artes y oficios antiguos

El personaje del Carpintero se ve concentrado en la realización de su trabajo , con esta figura se honra a todos los artesanos de Sutrio. El Cramar  una suerte de vendedor ambulante, que lleva en sus hombros una especie de armario  lleno de cajones, es otro de los personajes típicos de la zona viajaba entre Venecia y el mundo eslavo-alemán. Por lo general, era una persona culta, que sabía leer, realizaba relatos, y comerciaba con especias. La Tejedora, un arte muy difundido en esta región de Italia, eran mujeres expertas y profundas conocedoras de los nudos con los cuales se componen los tejidos, hasta el punto de dejar manuales en sus familias para transmitir estas habilidades. Pero además curaban con plantas medicinales, con un patrimonio de conocimientos naturales, de experiencia, de cultura médica herborista transmitida a través de generaciones, desde tiempos inmemoriales.

Así mismo se encuentran dos figuras llenas de un profundo significado: un hombre ayuda a otro a retomar su camino hacia la gruta, sin violencia ni imposición, aunque las formas sean ásperas, la escena inspira una gran ternura y recuerda la solidaridad entre quienes habitan en el silencio de las montañas; pero a la vez es la métafora de volver al niño Dios, que ha nacido para nuestro bien, que nos llena de espiritualidad.

Un árbol: solo quien está arraigado en buena tierra permanece firme

Completan esta maravillosa estampa, el árbol de Navidad, un majestuoso abeto blanco, decorado con adornos preparados por los jóvenes de la residencia de rehabilitación psiquiátrica “Quadrifoglio”, en colaboración con las abuelas y abuelos del centro de acogida de ancianos “Sant’Antonio” de Borrello y los alumnos de las escuelas de Pizzoferrato, Quadri y Villa Santa Maria.

El Papa Francisco en la presentación oficial señaló  “el árbol y el belén son dos signos que siguen fascinando a grandes y pequeños. El árbol, con sus luces, nos recuerda a Jesús que viene a iluminar nuestras tinieblas, nuestra existencia a menudo encerrada en la sombra del pecado, del miedo, del dolor. Y sugiere otra reflexión: como los árboles, también los hombres necesitan raíces. Porque sólo quien está arraigado en buena tierra permanece firme, crece, madura, resiste a los vientos que lo sacuden y se convierte en punto de referencia para quienes lo miran”.

Yoselina Guevara López: comunicadora social, analista política, articulista en diferentes medios internacionales, cuyo trabajo ha sido traducido al inglés, italiano, griego y sueco. Ganadora Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar 2022 (Venezuela), mención especial Opinión; Premio Nacional de Periodismo Aníbal Nazoa 2021 (Venezuela);I Concurso Memoria Histórica Comandante Feliciano 2022 (El Salvador) Tercer lugar.

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