La esperanza del universo en la disputa geopolítica actual

Por Fernando E. Rivero O.

China y Rusia en Nuestra América

Las relaciones entre China y Nuestra América se han estrechado en los últimos veinte años. Según diferentes fuentes como FMI y la CEPAL, China se erige como el segundo socio económico-comercial de la región. China, según la CEPAL, realizó en la región desde 2005 al 2020 un aproximado de 99 préstamos por un monto de 137 mil  millones US . El gigante asiático concentró inicialmente sus actividades empresariales en electricidad, minería, agua, hidrocarburos y luego se han ido diversificando en diferentes sectores. Según la Red Académica de América Latina y el Caribe sobre China, la inversión directa de China entre 2015 y 2020 ha generado 565 mil empleos en Nuestra América.

Cabe destacar, que Argentina y Nicaragua se han unido oficialmente a la Iniciativa de la Franja y la Ruta impulsada por China, que ya en el Caribe contaba con diez países. Adicionalmente, China creó una red de puertos vinculados a la Franja y la Ruta de la Seda que se extiende por el Océano Pacífico, Océano Atlántico, el Mar Caribe e incluye a México, Bahamas, Jamaica, Panamá, Perú, Argentina y Brasil. En esta arquitectura marítimo-comercial participan empresas de origen chino como Hutchison Ports y China Merchants.

En 2021 China y Nicaragua establecieron relaciones diplomáticas. En julio de 2022 los gobiernos de la República de Nicaragua y la República Popular de China firmaron los arreglos preliminares para un Tratado de Libre Comercio bilateral. El inicio de las negociaciones sobre el TLC se realiza simultáneamente a la firma de un memorándum de entendimiento para establecer oficialmente un mecanismo de cooperación económica y comercial entre los dos países. Según fuentes oficiales de “enero a mayo, las exportaciones nicaragüenses a China aumentaron 128,9 por ciento interanual”.

 La CEPAL ha sostenido que desde el 2015 China se constituye en el país con mayores inversiones en América del Sur. En efecto, Uruguay y China anunciaron en julio 2022 el inicio de las negociaciones de un Tratado de Libre Comercio bilateral.

Este diverso conjunto iniciativas se inspiran en los mismos objetivos perseguidos por China en el Plan de Acción Conjunto para la Cooperación en Áreas Clave (2022-2024) acordado en la Tercera Reunión Ministerial del Foro China-CELAC. En síntesis, China persigue profundizar su acceso a los mercados de América Latina y el Caribe con la finalidad tanto de vender sus mercancías como garantizar su abastecimiento de materias primas. Su potente red de puertos en la región se orienta al control de toda la cadena de suministros y en consecuencia, sirve para el fortalecimiento de su aparato económico-productivo.

 Por su parte, la Federación de Rusia que también es parte del BRICS, en comparación a China y Estados Unidos, mantiene con América Latina y el Caribe un menor intercambio comercial con países como Brasil, México, Argentina, entre otros. Pero la mayor apuesta geopolítica de Rusia en la región son sus acuerdos político-militares con países como Venezuela, Cuba y Nicaragua.

Acciones recientes de Estados Unidos en América Latina y el Caribe

 La administración Biden atraviesa su peor momento. La inflación más alta en décadas, perspectivas de un derrota electoral del Partido Demócrata en las elecciones legislativas, revés político-diplomático en la Cumbre de las Américas 2022, victorias de las fuerzas progresistas o revolucionarias en la región, creciente presencia militar de Rusia en Nicaragua, incapacidad para frenar el acercamiento de China con América Latina y el Caribe, etc.

Ante su complicada situación el gobierno de Estados Unidos, de conformidad con su objetivo de mantener la hegemonía global contenido en la Estrategia de Defensa Nacional del 2022, arreció sus presiones contra Nuestra América. El pasado mes de julio la Jefa del Comando Sur Laura Richardson expresó la importancia de las riquezas naturales América Latina y el Caribe así como la preocupación de EE.UU. por la creciente influencia de Rusia y China en la región. Cabe resaltar, que Laura Richardson ya se reunió con altas autoridades gubernamentales de Chile y Argentina en abril, y en junio estuvo en Panamá con el Presidente Laurentino Cortizo. En el caso de Argentina la Jefa del Comando Sur cuestionó públicamente la Estación Científica China en Nauquén.

La política exterior de EE.UU. prosiguió con la publicación la Lista Engel que incluye unilateralmente a altos funcionarios de Estado de varios países centroamericanos por sus presuntas posturas antidemocráticas o por supuestas vinculaciones a diferentes delitos. Dicha Lista elaborada por el Congreso de Estados Unidos intenta presionar a esos gobiernos para facilitar la consecución de sus intereses.

En julio una delegación de alto nivel del gobierno de Estados Unidos se reunió en Colombia con Gustavo Petro para “trabajar” la cooperación bilateral. Washington envió a Jon Finer (Asesor de Seguridad Nacional), Juan González (Consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca), Brian Nichols (Subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental) y Phil Gordon (Asesor de Seguridad Nacional de la Vicepresidenta Kamala Harris).

En agosto, el embajador de EE.UU. ante Paraguay, en una alocución injerencista anunció que su gobierno incorporó al Vicepresidente de esa República en una lista de las personas vinculadas a la corrupción. Esta acción unilateral de Estados Unidos, violatoria del derecho internacional público, ocasionó su renuncia en una prueba irrefutable de la influencia prominente de la Casa Blanca sobre el gobierno presidido por Mario Abdo Benítez.

En efecto, en junio el gobierno de Paraguay en vocería de su Ministro del Interior se hizo parte del brazo ejecutor de los designios de Washington, junto al ministro de Defensa de Uruguay y un tribunal argentino, para “justificar” ante la opinión pública el secuestro de un avión venezolano y su tripulación, hecho que constituye una nueva agresión contra Venezuela y un atentado contra la unidad de nuestros los pueblos.

Cabe resaltar, que de acuerdo con la “Declaración de la portavoz del Consejo de Seguridad Nacional Emily Horne sobre el viaje del asesor adjunto en Seguridad Nacional Daleep Singh a Colombia, Ecuador y Panamá”, publicada en el sitio oficial del Departamento de Estado, Biden en la Asamblea General de la ONU habló de “Reconstruir un mundo Mejor” (Build Back Better World, B3W) de la mano de una alianza con el G-7 en materia de infraestructura.

 A tono con esta idea, el gobierno del norte desarrolló una gira regional a finales del año pasado encabezada por Daleep Singh, Ricardo Zúniga Subsecretario Adjunto de Estado principal para Asuntos del Hemisferio Occidental y Enviado Especial para el Triángulo Norte, y David Marchick Director de la Corporación Financiera de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, entre otros altos funcionarios. Este hecho revela el intento de la Casa Blanca por competir frente a China y contrarrestar sus relaciones crecientes e incidencia en América Latina y el Caribe.

La nueva estrategia de Unión Europea en América Latina y el Caribe

 Josep Borrell, Alto Representante de la Política Exterior y Defensa de la Unión Europea (U.E.), ha planteado la nueva estrategia para América Latina y el Caribe bajo el nombre “Route 2023”. En este sentido, la U.E. persigue organizar una cumbre con la CELAC en 2023 para aumentar su incidencia económica y política en la región.

 La estrategia «Route 2023» propuesta por Josep Borrell, está alineada con con los planes estadounidenses contra China y Rusia, y con el Concepto Estratégico de la OTAN aprobado en junio de este año en Madrid. En este sentido, es de hacer notar que la U.E. adoptó en el presente año un plan militar denominado Brújula Estratégica, el cual representa su subordinación a los planes del Pentágono y la defensa del modelo civilizatorio occidental.

La esperanza del universo y el mundo multicéntrico

 Aunque el Asia-Pacífico y Europa del Este han sido priorizadas en los documentos doctrinarios militares de EE.UU. y la OTAN, la política exterior de Washington y Bruselas ya se orienta a socavar las relaciones de las potencias emergentes con Nuestra América y apropiarse de sus riquezas naturales. En correspondencia con las declaraciones de la Jefa del Comando Sur, el litio y los hidrocarburos son recursos estratégicos para las potencias occidentales y por tanto, un asunto de seguridad nacional para los EE.UU.

Para el imperialismo ésta región geoestratégica será clave para materializar los planes de la OTAN, derrotar a China y Rusia catalogadas, respectivamente, en la Cumbre de Madrid de 2022 como un “Desafío Sistémico” y la “Amenaza más Importante y Directa”. La disputa geopolítica actual, marcada por la crisis del capitalismo neoliberal, convierte a América Latina y el Caribe en una área de fundamental importancia para la emergencia o no de nuevas relaciones internacionales.

 La dimensión energética y alimentaria de la crisis actual permite, a la América Latina y el Caribe a partir de sus fortalezas en hidrocarburos y otros recursos, adelantar alianzas económicas, comerciales y políticas con las potencias emergentes en función del mundo pluripolar y multicéntrico que ponga a la vida, la paz y la autodeterminación de los pueblos como prioridad de un nuevo orden mundial.

Se avecinan nuevos conflictos geopolíticos debido a la voracidad de las potencias imperialistas. En este contexto, fortalecer los mecanismos de integración (ALBA-TCP, PARLATINO, CELAC, PETROCARIBE, MERCOSUR, etc.,) y coadyuvar a la unidad de los pueblos, es una condición sine qua non para preservar la independencia de la región y contribuir desde el sur a solucionar los grandes problemas de la humanidad.

 El futuro está en peligro. El presente demanda nuevas prácticas humanas. La vida está amenazada. La naturaleza se destruye día a día con el cambio climático. Edificar alternativas anti-sistémicas es imprescindible para la humanidad. En Nuestra América germina la esperanza con una nueva oleada de gobiernos progresistas. Emergen posibilidades de transformaciones profundas que sirvan de referencia a un mundo en crisis. Por ahora, alcanzar el mundo pluripolar y multicéntrico es un paso hacia un mañana donde la emancipación plena del ser humano permita salvar la vida en el planeta.

Fernando Rivero: MSc. en Filosofía de la Guerra. Licenciado en Filosofía, abogado. Especialista en Gobierno y Políticas Públicas. Constituyente de la República Bolivariana de Venezuela 2017-2020. @friveroosuna

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