Por Yoselina Guevara López
El 14 de junio de 2026, en el Puerto de Santa Panigia, Sicilia, Italia, fue encontrado sin vida en su camarote, el joven cadete venezolano Freddy José Farias Marcano (26 años), quien formaba parte del Programa de Cadetes de la Columbia Group, a través del cual estaba haciendo su primera experiencia laboral en el Buque Cisterna Few Bps, de bandera Liberiana, utilizado para el transporte de productos químicos y petróleo.
Desde el momento de la notificación del deceso a sus familiares en Venezuela y su respectiva comunicación al Ministerio de Relaciones Exteriores, el Canciller Yvan Gil, la Misión Diplomática de Venezuela en Italia, la Embajada de Venezuela en Italia, el Consulado venezolano en Nápoles y la Defensoría del Pueblo en el Estado Anzoátegui, se han abocado a la atención de este caso. Para ello las autoridades venezolanas han realizado y continúan llevando a cabo todas las respectivas diligencias legales,solicitando de inmediato que se realizaran todas las investigaciones necesarias antes que la nave Few Bps zarpara, pidiendo protección para la incautación de los efectos personales de Freddy José Farias Marcano. De igual modo las instituciones venezolanas solicitaron que la autopsia no fuera realizada sin la presencia del abogado que representa la familia Farias Marcano, además de conjuntamente con la empresa naviera Columbia Group, coordinar los gastos logísticos para el traslado de los familiares desde Venezuela hasta Italia, así como la posterior repatriación de los restos mortales del joven fallecido.
Sin embargo la muerte del Cadete Farias Marcano sigue estando cubierta de un halo de misterio, pese a que se han seguido los protocolos de rigor con la intervención de las autoridades italianas en la realización de las investigaciones por haber sucedido este trágico evento en un puerto italiano.
Culminar un sueño encontrando la muerte
Freddy José Farias Marcano, era hijo de una familia humilde y trabajadora del Chaparro, Municipio Guanta, Estado Anzoátegui era cadete de la Universidad Nacional Experimental Marítima del Caribe, Venezuela, institución en la cual realizó estudios de Ingeniería Marítima, en donde siempre destacó por su dedicación, disciplina, buena conducta y altas calificaciones. Para finalizar la carrera de Ingeniería Marítima en dicha Universidad, debía realizar las pasantías extracurriculares o profesionales; es decir un período de prácticas a bordo de un buque mercante, un requisito obligatorio que deben cumplir los cadetes de quinto año.
Por esta razón Farias Marcano ingresó en el Programa para Cadetes de la Columbia Group, como parte de las pasantías profesionales, después de haber aprobado las exigentes pruebas de dicho programa que incluyen exámenes físicos, médicos, psicológicos y pruebas actitudinales que comprobaron su idoneidad para el trabajo en alta mar.
En abril de 2026 oficialmente Freddy José Farias Marcano se embarca en el Buque Few Bps, para este joven formar parte de la tripulación de esta nave, era la culminación del sueño de cualquier marino mercante. Los primeros meses en el barco fueron llenos de alegría y emoción al conocer distintos lugares y llevar a la práctica lo que había aprendido en la Universidad; así lo manifestó en reiteradas ocasiones a sus familiares y amigos a través de mensajes y videos, con quienes mantenía una comunicación constante.
No obstante, a la llegada del barco a un puerto italiano sucede un evento que cambia el ánimo del Cadete Farias Marcano, quien le confiesa a sus familiares cercanos que desea abandonar el Programa de Cadetes de la Columbia Group, solicitando oficialmente su “desembarco” el cual al momento del deceso del joven ya había sido aprobado, y de puño y letra el cadete había firmado todos los documentos necesarios para regresar a casa.
Asimismo de acuerdo al testimonio de sus padres, Freddy José Farias Marcano les confesó que había decidido abandonar la nave porque había visto situaciones extrañas dentro del barco, y temía por su vida. Se desconocen los hechos de los cuales fue testigo Farias Marcano y por los que probablemente se sentía en peligro, podemos inferir que deben haber sido de una gran gravedad para impulsar a este joven a solicitar el abandono de la meta que estaba cumpliendo.
Mi hijo no se suicidó, pedimos justicia
De acuerdo a las primeras informaciones emanadas de la Columbia Group la muerte del Cadete Farias Marcano fue producida por suicidio, una hipótesis que sus padres desde el primer momento han negado rotundamente. El padre, Freddy Farias, ha sido enfático declarando “mi hijo no se suicidó, pedimos justicia. Solicitamos que la justicia y la verdad salga a flote y que el caso se lleve con transparencia”.
Si bien el joven Farias Marcano había manifestado que sentía temor por su vida, días antes de su deceso, en ningún momento había dado muestras de sufrir de depresión, de desesperación o de querer realizar un gesto extremo. Quienes lo conocieron lo describen como un muchacho totalmente normal, sin que nunca haya tenido o manifestado ideas o intentos suicidas.
La lógica indica que no existían razones para que este joven cadete decidiera cometer un acto voluntario de quitarse la vida teniendo un porvenir brillante, lleno de sueños y de expectativas en el futuro. Por ello los familiares depositan sus últimas esperanzas en que la labor de los investigadores sea realizada cuidadosamente en los más mínimos detalles, y que no se parta de una primera interpretación que asuma un papel dominante, que no permita seguir pistas contrarias con elementos alternativos.
Sombras de un coloso naviero
La empresa Columbia Group, con sede principal en Limassol, Chipre, de la cual estaba Freddy Jose Farias Marcano formaba parte del Programa para Cadetes en el momento de su deceso, es una de las plataformas globales más grandes e integradas de servicios marítimos, logística, energía, viajes que maneja inclusive sectores vinculados al ocio.
La Columbia Group es un coloso naviero que gestiona una flota de cientos de embarcaciones, que emplea y forma a nivel laboral a miles de profesionales a nivel mundial bajo estándares de vanguardia, tal como lo señalan en su página web. Sin embargo vale la pena preguntarse por qué no pudieron evitar la muerte de un joven cadete, con una hoja de vida brillante, cuyas esperanzas estaban centradas en el inicio de una carrera profesional en la marina mercante.
Aunque la Columbia Group no está bajo ninguna investigación criminal o sanción internacional activa, dos de sus empresas subsidiarias enfrentáron cargos penales en el año 2013, la Columbia Shipmanagement Ltd. (Chipre) y Columbia Shipmanagement GmbH (Alemania), las cuales se declararon culpables ante un tribunal de Estados Unidos por delitos ambientales, violaciones al Convenio Internacional Marpol para prevenir la Contaminación de los Buques (Act to Prevent Pollution from Ships) y obstrucción de la justicia 1.
En el juicio celebrado en los Estados Unidos, se demostró que las subsidiarias de la Columbia Group alteraron los “Libros de Registro de Hidrocarburos (Oil record book)” en cuatro de sus buques, estos libros son bitácoras obligatorias a bordo de naves mercantiles reguladas por el Convenio Marpol, y además estas empresas encubrieron el vertido ilegal de desechos y lodos de petróleo en el mar. Por estos delitos ambas compañías fueron condenadas a 4 años de libertad condicional que fueron impuestos a las empresas corporativas en sí mismas, y no a individuos. Durante ese período, ambas corporaciones operaron bajo la supervisión de un monitor designado por la Corte del Estado de New Jersey y debieron someterse a auditorías externas realizadas por una compañía independiente; a ello se agregó el pago de una multa por $10.4 millones.
La lentitud de la justicia
Los tiempos de la justicia son lentos, sobre todo en la justicia italiana, y no van a paridad con la rapidez de la natural necesidad que sentimos los seres humanos de conocer la verdad y la aplicación del justo castigo a los culpables materiales e intelectuales de ser comprobada la concreción de un hecho delictivo. En este sentido es imperativa la realización de una Investigación rigurosa, que confiamos que está desarrollando el Estado italiano, la Fiscalía de Siracusa y las autoridades competentes.
Es ampliamente conocido que en hechos de este tipo la cristalización del “lugar del suceso”, la examinación de pruebas y la extrapolación de datos de testigos y personas informadas sobre el hecho puede llevar a la clarificación de las circunstancias en las cuales sucedió el trágico evento. De allí que haya causado preocupación a los familiares que cinco días después de la tragedia, el Buque Few Bps haya zarpado desde el Puerto de Augusta, Sicilia, Italia, con destino a Grecia continuando normalmente sus operaciones.
Pese a no tener información oficial de parte de las autoridades italianas esperamos que el “lugar del suceso” haya sido correctamente documentado con un riguroso registro técnico, al igual que todos los posibles elementos probatorios, incluyendo los rastros materiales (huellas, fibras, etc.) de la misma forma que los indicios hayan sido correctamente recolectados y clasificados para su custodia.
Asimismo la autopsia del joven fallecido, que será realizada en los próximos días, puede ser decisiva porque aportará elementos científicos útiles y sumamente importantes para reconstruir la dinámica, los tiempos y las circunstancias del hecho. Si la autopsia es realizada correctamente, puede ser absolutamente determinante porque el médico forense es la primera persona que analiza científicamente el cadáver y el lugar del delito, aportando datos que puedan llevar a una primera hipótesis. Desde este punto de vista esperamos que en el caso de Farias Marcano sean utilizadas las técnicas más avanzadas de investigación, con las cuales sabemos que cuentan los cuerpos de seguridad italianos.
Nuestro deber como ciudadanas y ciudadanos, más allá de nuestras nacionalidades, países de origen, credos, o posiciones políticas es no tener miedo de buscar la verdad, esté donde esté, sea cual sea, sin caer en esquemas simplistas, sin dejarnos abrumar por el peso del poder. Nuestro deber con Freddy Jose Farias Marcano, es que su verdad, por la cual sentía temor por su vida, salga a luz pública y que la justicia logre cumplir su cometido.
Referencias
Yoselina Guevara López: comunicadora social venezolana, analista política,articulista en diferentes medios internacionales, cuyo trabajo ha sido traducido al inglés, gallego, italiano, griego y sueco. Ganadora del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar 2022 (Venezuela), mención especial Opinión; Premio Nacional de Periodismo Aníbal Nazoa 2021 (Venezuela); I Concurso Memoria Histórica Comandante Feliciano 2022 (El Salvador) Tercer lugar. Autora del libro “Fascismo y nazismo, evolución de la violencia hasta nuestros días”.