Por : Richard LEUENBERGER
Consultor en Derechos Humanos y Geopolitica
Ucrania, país en guerra desde la invasión rusa en febrero de 2022, sigue figurando entre las naciones más corruptas del mundo según los indicadores internacionales más fiables. Este artículo examina este fenómeno basándose en datos procedentes de estudios autorizados y reportajes de medios de comunicación europeos y estadounidenses, destacando tanto los hechos abrumadores como los signos de mejora. Aunque se han logrado avances, especialmente bajo la presidencia de Volodymyr Zelensky, los recientes escándalos y las advertencias de la Unión Europea (UE) indican que el camino hacia una gobernanza transparente sigue siendo largo y lleno de obstáculos.
Los indicadores internacionales: una clasificación alarmante
Las investigaciones más autorizadas, realizadas por organizaciones como Transparency International, confirman sistemáticamente el alto nivel de corrupción en Ucrania. En el Índice de Percepción de la Corrupción (CPI) 2024, publicado en febrero de 2025, Ucrania obtiene una puntuación de 35 sobre 100, lo que la sitúa en el puesto 105 de los 180 países evaluados. Esta puntuación, un punto menos que en 2023, refleja una percepción persistente de corrupción en el sector público, que incluye sobornos, abusos de poder y conflictos de intereses.
Otros índices corroboran esta evaluación. Por ejemplo, el Índice de Previsión de Riesgos de Corrupción y el Índice de Transparencia sitúan a Ucrania en el séptimo lugar mundial en cuanto a riesgos, lo que pone de relieve las vulnerabilidades en los sectores de la energía y la defensa. Una encuesta de Gallup de 2025 revela que el 85 % de los ucranianos perciben una corrupción generalizada en el Gobierno, una cifra que asciende al 91,4 % en algunas encuestas nacionales. Estos datos, procedentes de organizaciones no partidistas, ilustran un problema estructural que socava la confianza pública y obstaculiza el desarrollo económico.
A continuación se presenta una tabla comparativa de las puntuaciones del IPC 2024 para los países europeos seleccionados, basada en datos de Transparency International:
| País | Puntaje CPI 2024 (sur 100) | Ranking mundial | Evolución desde 2023 |
| Dinamarca | 90 | 1 | Estable |
| Finlandia | 87 | 2 | Estable |
| Alemania | 78 | 9 | -1 |
| Francia | 71 | 20 | Estable |
| Polonia | 54 | 47 | +1 |
| Ucrania | 35 | 105 | -1 |
Esta tabla pone de manifiesto la brecha entre Ucrania y los Estados miembros de la UE, lo que subraya la urgencia de las reformas para una posible adhesión.
Escándalos recientes: el sector energético en el centro de la controversia
Los medios de comunicación estadounidenses y europeos informan regularmente sobre casos de corrupción que implican a altos funcionarios y personas cercanas al poder. En noviembre de 2025, una importante investigación llevada a cabo por la Oficina Nacional Anticorrupción (NABU) y el Fiscal Especial Anticorrupción reveló un esquema de sobornos masivos dentro de Energoatom, el operador nuclear estatal. Según las autoridades, los empresarios se veían obligados a pagar comisiones del 10 al 15 % para obtener contratos o evitar retrasos en los pagos, lo que podría ascender a un total de 100 millones de dólares.
Entre las figuras implicadas se encuentra Timur Mindich, un empresario cercano a Zelensky y copropietario de Kvartal 95, la productora fundada por el presidente antes de entrar en política. Mindich habría huido de Ucrania justo antes de un registro en su domicilio. Otros escándalos en 2025 incluyen sobrecostes en contratos militares para drones y raciones alimentarias, así como la detención de un viceprimer ministro por un soborno de 345 000 dólares en junio. El New York Times y The Guardian han cubierto estos casos en detalle, señalando que la guerra ha exacerbado las oportunidades de corrupción debido a los flujos masivos de ayuda internacional.
Los esfuerzos de reforma y las advertencias de la UE
A pesar de estos retos, Ucrania ha logrado avances notables. Desde 2013, su puntuación en el IPC ha aumentado en 11 puntos, gracias a la creación de instituciones como la NABU y el Tribunal Superior Anticorrupción. El informe de ampliación de la Comisión Europea de 2025 elogia estos avances y califica a Ucrania como el «mejor candidato» entre los aspirantes a la UE, con avances en la administración pública y los derechos de las minorías. Sin embargo, se destacan «tendencias negativas», en particular las presiones sobre los organismos anticorrupción.
En julio de 2025, una controvertida ley intentó poner a la NABU bajo la autoridad del fiscal general, lo que provocó protestas masivas en Kiev, las más importantes desde la invasión rusa. Zelensky finalmente anuló esta medida bajo la presión de la UE y la sociedad civil, pero el episodio minó la confianza, según informaron Le Monde y France 24. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, instó a Zelensky a preservar la independencia de estos organismos, condición sine qua non para la adhesión a la UE.
Politico y el Atlantic Council han puesto de relieve estas tensiones, señalando que la corrupción podría comprometer la ayuda mensual de 1200 millones de dólares de la USAID. Las acusaciones de «lawfare» —el uso selectivo de la justicia contra los críticos— aumentan la preocupación, aunque Zelensky afirma haber establecido la infraestructura anticorrupción más amplia de Europa.
Impactos socioeconómicos y perspectivas de futuro
La corrupción le sale cara a Ucrania: desvía fondos destinados a la reconstrucción y la defensa, estimados en miles de millones de dólares de ayuda occidental. En un contexto de guerra, en el que los bombardeos rusos tienen como objetivo las infraestructuras energéticas, estos patrones amenazan la seguridad nacional. No obstante, la sociedad civil se mantiene alerta, como lo demuestran las manifestaciones de 2025, que obligaron al Gobierno a dar marcha atrás.
De cara al futuro, los expertos reclaman una justicia imparcial y una mayor transparencia. Como indica el Centro de Estudios Europeos (CER), la UE debe ejercer un «amor duro» para impulsar a Ucrania hacia reformas sostenibles. Si se sigue avanzando, Ucrania podría mejorar su clasificación en el IPC en los próximos años; de lo contrario, corre el riesgo de estancarse entre los países con alto riesgo de corrupción.