Por: Ramón Antonio Veras. Escritor venezolano.
1.- En el lenguaje relacionado con la política, la acción llevada a cabo por Estados Unidos contra Venezuela encierra una perfecta agresión.
2.- Lo que las fuerzas armadas norteamericanas ejecutaron la madrugada del 3 de enero en curso en el territorio venezolano fue un ataque con el fin de subordinar económica y políticamente a ese país.
3.- En la operación de militares estadounidenses en el espacio físico venezolano se puso en práctica el secuestro del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa.
4.- Secuestrar al presidente venezolano mediante la intervención armada es más que una ofensa, un golpe a la soberanía nacional.
5.- Lo que ha ocurrido con la agresión, intervención y secuestro en Venezuela hay que tomarlo como un absoluto desconocimiento de los principios en los cuales se fundamenta el derecho internacional.
6.- La facultad de las naciones a la autodeterminación, la reivindicación a su liberación y la creación a una organización estatal propia, en Venezuela ha quedado sepultada por la voluntad del señor Donald Trump.
7.- La intervención y el secuestro del presidente Maduro y su esposa, han dejado bien claro que lo de atacar el narcotráfico no fue otra cosa que una vulgar maniobra politiquera.
8.- El objetivo del operativo militar norteamericano en el Caribe siempre ha sido apoderarse de los recursos naturales de Venezuela.
9.- Los pretextos de Estados Unidos para justificar agresiones siempre han estado presentes en diferentes épocas y países.
10.- Ante la realidad de lo que acaba de ocurrir en Venezuela, lo que procede es que las fuerzas democráticas a nivel mundial lo tomen como un desafío a sus sanas convicciones.
11.- No es cuestión de caer en lamentaciones y recordar agresiones pasadas realizadas por Estados Unidos en Irak, Chile, Libia, en Panamá o en la Guatemala de Jacobo Árbenz.
12.- Si las mujeres y hombres de honor se quedan quietos ante lo ocurrido en Venezuela, debemos prepararnos porque va a seguir vigente la doctrina Monroe.
13.- Los latinoamericanos y caribeños, en solidaridad con los venezolanos, debemos convertirnos en activistas, cuadros militantes por la independencia, soberanía y autodeterminación de ese país.
14.- Debemos dar demostración de que los que creemos en la lucha democrática y de liberación nacional somos más que la minoría nacional y extranjera que oprimen.
15.- Que lo que acaba de suceder en Venezuela no sea motivo para amilanarnos, amedrentarnos o de cualquier forma desmoralizarnos.
16.- Ante la sumisión y alianza del gobierno dominicano con la política exterior de Washington, las dominicanas y los dominicanos, más que cualquier otro caribeño, estamos obligados a probar que rechazamos la agresión a Venezuela.
Santiago de los Caballeros,
4 de enero de 2026.